Cada día nos encontramos con más problemas de alimentación entre los adolescentes, sobre todo, en la población femenina.
Si son muy graves, podemos encontrarnos con trastornos del comportamiento alimentario (TCA), que sufren en España un 5% de los jóvenes entre 12 y 20 años incluidas formas subclínicas que no cumplen todos los criterios diagnósticos oficiales.

“Los TCA son trastornos mentales graves, tienden a la cronicidad y son muy resistentes al tratamiento. Pero el espectro de alteraciones alimentarias y problemáticas relacionadas que experimentan nuestros jóvenes es mucho más amplio e incluye una elevada insatisfacción corporal, preocupaciones relacionadas con la alimentación y el peso, seguimiento de dietas comerciales, saltarse comidas principales, ayuno o fumar para no comer.” (Artículo de la Revista Aula: Modelo estético de belleza y alimentación alterada. Autor: David Sánchez Carracedo).

El problema es que algunas de estas prácticas son tan habituales que son consideradas por la sociedad e incluso por sus familiares más cercanos como normales e incluso como saludables. Esto es peligroso porque rápidamente derivan en otras prácticas que en sí mismas son factores de riesgo para el desarrollo de TCA como el uso del vómito, los laxantes o los diuréticos.
La prevención tiene que hacerse desde la educación familiar y escolar.

La investigación apunta a que las principales causas de los TCA se deben a la interiorización de modelos estéticos actuales y con creencias y comportamientos alimentarios que no son saludables.
Por ello, hemos creído conveniente desarrollar unos talleres con todos los alumnos de Secundaria y una escuela de Padres para sus Familias.
El miércoles 20 de Mayo se llevó a cabo esta campaña de prevención con la colaboración del Centro ITEM CENTRO ESPECIALIZADO EN TRASTORNOS DEL COMPORTAMIENTO ALIMENTARIO.

Los talleres para los alumnos/as se centraron en un debate para desarrollar un espíritu crítico frente al modelo estético actual y la influencia de los medios de comunicación en la interiorización de dicho modelo.
La sesión tenía el objetivo de promover la autoestima a través del desarrollo de la autenticidad y el autocuidado emocional y físico como medio para prevenir trastornos alimentarios.
La escuela de Padres se centró más en los factores de riesgo y los factores protectores para detectar signos de alarma de los TCA.