Ayer, como todos los años por estas fechas, celebramos el día de San Isidro en el colegio. Este año, en primer ciclo de primaria decidimos hacer un día en el que conocimientos y juegos se aunasen. Así la elaboración de la típica limonada se convirtió en un problema en el que teníamos que poner en funcionamiento los conocimientos adquiridos a lo largo del curso: sumas, restas, multiplicaciones y medidas fueron nuestros instrumentos para confeccionar una receta perfecta de la típica bebida madrileña. Otros conceptos relacionados con la geometría hicieron posible que nuestros farolillos de verbena quedasen perfectos. Dado que ya sabemos cómo organizar la información, los alumnos buscaron tradiciones típicas de esta festividad y pusieron en práctica algunas de las costumbres más castizas, como el baile del chotis y el típico juego de la rana. En definitiva fue un día en el que las «gachís» y los «gachós» se lo pasaron fetén.