Los alumnos del colegio Internacional Aravaca han podido disfrutar un año más de la diversión del viaje a Andorra.

Las casi 10 horas de autobús no son un impedimento para que cada año el viaje a esquiar sea un éxito absoluto de asistencia entre los alumnos de 5º de Primaria a 4º de ESO.

El viaje de ida en autobús no se hace nada pesado, entre la emoción de la experiencia con los amigos, las pelis que ponen los profes y las paradas cada 2-3 horas cuando nos dimos cuenta ya estábamos en Andorra.

El día de llegada no da tiempo a mucho más que para el reparto de habitaciones, deshacer maleta, cenar y preparar la ropa para el día siguiente.

El martes amanecía nublado, pero estábamos todos muy motivados por ser el primer día. A las 7 de la mañana estábamos todos en pie, desayuno potente en el hotel y a las pistas. El alquiler de material es muy ágil porque desde el colegio les mandamos con antelación las tallas y altura de los alumnos, así que sin darnos cuenta estaban ya los alumnos equipados y siendo asignados a su grupo de esquí por niveles.
La verdad es que se pasó todo el día nevando, pero los alumnos se lo pasaron genial.

La tarde del primer día estaba reservada para Caldea. El balneario más famoso de la península no se puede dejar de visitar si vas a Andorra, y los alumnos disfrutaron de sus piscinas muchísimo después de un día agotador de esquí.

El segundo día tuvimos todavía peor suerte con el tiempo, y estuvo lloviendo todo el día en las pistas. Pero la lluvia tampoco pudo con nuestros magníficos esquiadores, que se adaptaron también a este fenómeno meteorológico. Tras la comida se cancelaron las clases de la tarde y pudimos disfrutar de una ducha más larga en el hotel. Por la tarde nos esperaba el Centro de Freestyle Jumping 360, donde los alumnos pudieron divertirse dando saltos en camas elásticas y lanzándose en piscinas de goma espuma.

El tercer día de esquí fue sin duda el mejor. El sol por fin hacía acto de presencia y los alumnos pudieron disfrutar de lo aprendido los dos días anteriores, aunque se notaba que el cansancio empezaba a hacer mella.
Por la tarde nos fuimos todos a un centro comercial de Andorra la Vella para hacer las tradicionales compras de recuerdos del viaje.

El viernes, madrugamos como todos los días para la vuelta a casa. Los padres nos esperaban sobre las siete de la tarde y teníamos todo el fin de semana por delante para descansar y contar la experiencia en casa.

Los alumnos han demostrado un comportamiento ejemplar durante toda la semana y no podemos estar más orgullosos de ellos. ¡Nos vemos en Andorra 2021!

A. Lassala